Sobre el estudio.

Siempre -pero sobre todo ahora, que curso una carrera en la cual es indispensable- me ha llamado la atención el estudio; aquel que estudia.

¿Que lo motiva? O más bien, ¿que debería de motivarlo? Se me ocurren varias cosas. He intentado abordarlo desde distintos lugares y creo que -igual que en cualquier otro tema- no existen absolutos, sin embargo, a partir de pláticas con amigos y maestros, me parece que puedo llegar a una conclusión mas o menos general.

Uno estudia porque algo ambiciona; eso en sí mismo no representa ningún problema. Los obstáculos aparecen cuando aquella ambición está pobremente fundamentada: en la rabia o la competencia.

Está muy bien saberse bueno, pero pienso que lo ideal es que el virtuosismo llegué como consecuencia del estudio constante. Cuando uno lo busca como objetivo, lo único que hace es desdibujarse. Dicho esto, en mi experiencia, el estudio se digiere mucho mejor cuando se entiende como método que complementa un fin, sin adjudicarle presiones individuales.

Yo quiero ser cantautor, para lo cual requiero recursos técnicos que poco o nada tienen que ver con el arte o la inspiración; lo preciso es hacer las pases con la rutina, para que deje de serlo y se convierta en complemento de la identidad.

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